¿Cómo come tu hijo?

18 de octubre de 2017

Lo pregunto por qué la mía come como el culo. Perdona la expresión tan bruta, pero es que no puede ser más fiel a la realidad que vivo diariamente. Llevo 21 meses peleándome con Eli por este tema. Primero no quiso teta. O la quiso, pero no había leche suficiente. Después como no había otra, llego el biberón. Tuvimos las mil y una para que fuera tomando la leche que tanta falta le hacía. Se dejaba siempre la mitad del biberón aun sabiendo que había que echarle menos para no frustrarnos cada vez que se dejaba más de la mitad sin tomar.
Cuando parecía que le habíamos cogido el truco a eso de alimentar a la peque, llego la alimentación complementaria. ¡YUHU! Madre mía… que despropósito de situaciones vivía día tras día. Y lo que es peor las vivo todavía... Mis estados de ánimo pasaban de la alegría más absoluta cada vez que a Eli le entraba algún alimento en la boca y no lo expulsaba, a la tristeza más infinita por no saberla incentivar hacia los manjares que la proponía.
¿Tendría que tener hambre alguna vez no? Pues no. Pero como todo el santísimo mundo me decía que estaba gordita, que estaba activa y parecía feliz… pues me la tenía que envainar. Y mi angustia de que no comiera más cosas que leche ha ido evolucionando a que ahora, no coma “sano y variado” como pone en el puñetero papel de las pautas de la A/C.
No te lo creerás, pero aún tengo pegado ese papel en el frigorífico, recordándome, cada vez que lo miro, que soy una madre inútil que no sabe cómo hacer para que su hija coma decentemente.
He pasado por todo tipo de fases… La fase de los gritos, lloros y angustia. La fase de forzarla a comer, con su correspondiente culpa. (No me siento en absoluto, orgullosa de esa fase e intentamos no obligarla.) La fase de leerme todos los libros que pillo sobre alimentación infantil. Todos. La fase de pasar de verdad, es decir, que coma la cantidad que quiera sin importarme nada. Le pongo en su plato lo que haya ese día de menú que generalmente (casi siempre) es lo mismo que como yo. A veces come un poquito y otras llora, mientras me mira comer por que no le gusta lo que hay.

He seguido los consejos de esos libros, blogs, foros, revistas… he hecho lo imposible. Y nada funciona. Siento que cada vez vamos a peor. He probado darle tiempos y si no ha comido a jugar o a dormir sin ponerme nerviosa ni mostrar ninguna emoción negativa... he probado dejarle  tenedor, he probado a darselo yo y luego que ella siga. Pero un día tras otro y que solo haya tomado fruta y leche en todo el día a mi me saca de quicio. Por que si le pones pan, croquetas o pavo se las come sin rechistar ¡y encima pide más!
Creo de verdad que lo he probado todo y la niña sigue sin tener gusto por comer y ganas de querer probar cosas nuevas. Esa es otra. ¡Me quedo sin ideas! La semana pasada, pensando que le gustarían las empanadillas se las preparamos con todo nuestro amor... bueno, pues arcada y pá fuera, llorando como una loca.
A veces hay un par de días que come genial, incluso más de lo normal y a los siguientes empezamos a saltarnos comidas. Lo que provoca que mi ansiedad vuelva a aflorar cada vez más fuerte. Hoy por ejemplo ha desayunado bien, normalmente desayuna bien. A veces galletas con leche tipo puré y otras unos cereales biológicos que son los únicos que hemos encontrado sin tanto azúcar... que ahora ya la empiezan a gustar menos. Después de comer suelo preparar de todo y compensando entre comida y cena por ejemplo si de comer hay verdura, por la noche pescado o carne... En esta casa comemos plato único y a veces plato combinado, y casi mejor por que si no me tocaría tirar más cantidad de comida.

La fruta, Eli se la come entera de hecho es lo que mejor come. La peque ya tiene todos sus dientes disponibles y listos para maticar. Pero solo los utiliza para lo que le conviene. Cuando esta de buen humor, tiene hambre y encima le gusta lo que hay en la mesa, los planetas se alinean, come sola y hasta se acaricia la tripa diciendo "¡bambuuu!" como cuando le enseñamos que el oso panda come bambu. Esos dias son solo cuando hay costillas con patatas, arroz con salchichas y ya. 
¡Pero no puede comer solo eso! Me rompo la cabeza para que coma más verdura, el pescado se lo solía comer bien y ahora no lo quiere. Ya he optado por darle purés de esos alimentos. Pero muchas veces los rechaza... 

Hemos tenido rachas buenas de comer aunque fuera muy, muy poca cantidad sin obligarla y sin saltarse comidas a llegar a este punto sin salida del que ya, paso los días cansada y frustrada con este asunto.
No sé si algun día cambiará esta situación tan desesperante... algunos días pienso en darle todo lo que pide, aunque sea malo y tirar la toalla de su educación culinaria. Otros días pienso que si hago eso, me sentiré muy culpable por provocar que sea una comistrajas en un futuro cercano. ¿Tengo que dejar de insistir? ¿Tengo que dejar que sea ella quien me pida comer? ¿Le doy todas las guarrerias que me pida y dejo de martirizarme? ¿Sigo estableciendo limites? Estoy perdida. 

De momento el el cole ya he comunicado que sigue comiendo peor y que por favor el día de yogurt y galleta que le den fruta. No falla que el día que toca eso la niña se salta la comida...

Esperemos que la cosa mejore pronto. 

Y tu hij@ ¿qué tal come? ¿Has vivido algo similar a lo que cuento?

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