La evolución de la peque con la comida


18 de Junio de 2018
Hace mucho tiempo que no escribo sobre como ha evolucionado la peque en relación con la comida. Eli tiene ya, 2 años y medio. Es casi una niña. Solo falta que se desprenda del pañal y dejemos el bibe de la noche y ya no quedara nada de bebé en ella.
En esta última entrada escribía desesperada, por que no había manera que Eli comiese como esperaba. Con 21 meses seguíamos peleándonos por que hiciera una ingesta de alimentos variados y sanos, medianamente normal.

¿Lo hemos conseguido?
Pues bien, hemos pegado un salto abismal a lo que contaba en ese post y para bien. No sé si habrá tenido que ver que el almuerzo que le dan en la Escuela, lo hace con sus iguales, que conseguí de una vez por todas, pensar que su organismo sabía lo que se hacía o que mejoré mis dotes de cocina. Esto último seguro que no. No lo sé. Pero la peque come mil veces mejor que antes, aunque creo que como madre súper exigente que soy, podría comer un millón de veces mejor... No lo puedo evitar.
Muchos de estos logros, sobretodo que coma fruta de todos los colores y sabores ha sido mi tesón y mi firmeza a la hora de ofrecérselo. Nunca he dejado de hacerlo. Me da igual lo que sea, pero fruta tiene que comer. Eso es casi una ley a fuego en esta casa. 
También ayuda que el frutero está siempre lleno de fruta, bien visible en la cocina y cerca de donde ella come. Esto nos ha ayudado un montón y creo que ha sido muy importante para que nos la pida y le apetezca comerla que eso es algo que siempre me ha taladrado la cabeza, nunca se ha interesado tanto por la comida como hasta ahora.
La fruta sigue siendo el alimento que mejor come. Me siento muy orgullosa de ello y considero como un logro personal, que Eli disfrute comiendo fruta. He sido incansable y muy plasta. Con ella, con su padre y sus abuelos que seguro que piensan que soy un plomo... pero ahora ven la recompensa y estoy orgullosísima.
Evidentemente no todo iban a ser flores. La verdura es mas complicada de introducir... Podría tener un montón de verduras en un frutero... pero no tengo espacio y ¡se me pondrían pochas! El brocoli que a mi me encanta, lo odia. Y bueno... en general no le gusta ninguna verdura excepto si se la ofreces tipo wok y picada. Por ejemplo, se puede comer un plato de adulto, lleno de arroz, calabacin y champiñones. Verla comer con gusto y hambre es hipnótico. Con lo que nos ha costado que tuviera interés por comer, sigo alucinando cuando se come todo lo que ponemos en el plato y ¡a veces hasta pide más! 
Las legumbres se las suele comer genial, el cocido le pirra y las lentejas le gustan pero en puré. Intento no hacerlas demasiado por que le producen una hinchazón descomunal... pero nos encantan.  Al final si veo que no ha comido verdura sólida, se la doy en crema muy pasada y por lo menos superamos ese día. El pescado se lo come regular. Se lo hago a veces enharinado con huevo para que este más jugoso, pero no le gusta. Lo seguimos intentando con crema de espinacas y lomos de merluza y se lo come mejor.
Los purés siguen en nuestra casa. Pero intento que la peque tenga en su plato lo mismo que tengo yo. Parece que esto ha funcionado y va ingiriendo más cosas. 
La tremenda tozudez que tengo con que coma fruta y verdura tiene una razón normal que va mas allá de comer sano o no, y es que su estreñimiento crónico le hace tener una tripa hinchada que da bastante miedito. Eso y su estómaguin pequeño nos obliga a poner cantidades pequeñas pero variadas y que haga mínimo 4 comidas al día.
Siempre me "peleo" un poco con mi suegra, por que cuando vamos al pueblo, le hace un platazo de puré gigante, luego le quiere dar un san jacobo y fruta. La niña se pone fina y después nanai de fruta en la merienda. 
Siempre le digo que la peque debería comer poquito, pero más veces en el día, pero entiendo que no lo pueda evitar. Nunca tuvo esos problemas con sus hijos... yo en cambio, me di cuenta de que o rebajaba cantidad o nunca le cabria mas variedad de alimentos en su tripa, aumentando así su estreñimiento...
En casa hacemos plato combinado con fruta de postre y consigo que meriende fruta y después un petít. Y cena lo que sea, poniendo después el bibe de leche que es intocable para ella, de momento.
Una cosa que me pone de mal humor es ofrecerle algun alimento y que directamente me diga que no, sin probarlo. De hecho es que si le dices la palabra "pruébalo" gira la cabeza y por ahí ya no hay nada que hacer. 
Pero como digo, no desisto, en mi cabezonería he conseguido que pruebe los nísperos (que me encantan) y a la 1° decía que no, a la 2° decía que acercármela y lo escupo y a la 3° ¡trae pa' aca que me los como todos!
Eso se llama ser PESADA con mayúsculas. Lo mismo pasó con el aguacate, con las salchichas de carniceria, con la patata y muchas cosas más.
¿Como lo hemos hecho?
Pues me hubiese gustado que fuera más fácil pero no ha sido así. Ha sido y es, muchos días duro. No esta bien chantajearla con pan o petits. Pero recurrimos a ello y aunque no esta bien visto, no me avergüenzo, aunque siempre pienso que ojala no tuviera que utilizarlo... Parece que siempre estoy en contradicción conmigo misma. ¿Vale mas sentirse culpable por chantajearla con ciertos alimentos o haber conseguido que a la niña le guste comer de todo? Seguramente desde fuera se me vea muy exigente con ella, pudiendo llegar a ser autoritaria, pero creo que los limites o el valorar el premio, después de hacer lo correcto funciona. Por lo menos con Eli ha sido así. 
Mis opciones para hacerla comer algo aunque fuese una cucharada  o mordisco de algo, no han sido dejarla que elija. La verdad es que siempre he pensado que o se comía lo que había en el menú o directamente a otra cosa mariposa. A jugar o a dormir. Nunca he andado mareándola dándole otras alternativas por que sabía que en ella, solo conseguiría que comiese peor o solo lo que quisiese. Si no se comía lo que había, es que tampoco tendría mucha hambre, vamos digo yo. Pero el circo venía después por que sí que quería pan, "pues entonces te comes lo que hay" le contestaba.
He querido ser firme y muchas veces dura con ella, por que sabía que si dejaba que comiese lo que quisiera, estaría invirtiendo en un futuro de exigencias y caprichos. Ya no la obligamos, pero si he llegado a no darle petit o su bibe por que no se comía lo que le poníamos en el plato. Con lo cual algunas veces se ha quedado sin comer o cenar. Al principio me sentía muy mal, y muchas veces me he enfadado... pero he aprendido que no sirve de nada ni lo uno ni lo otro. Es lo que hay y por lo pronto, es mi manera de que haya probado muchos alimentos y de que coma bastante mejor que hace meses. Desde mi experiencia, ha funcionado.
Sé que no cumplo los cánones de supermadre mega perfecta que jamás ha utilizado el chantaje con sus hijos. Entiendo que este pensamiento es controvertido y no todo el mundo esta de acuerdo... pero siendo firme y teniendo clara mi postura y mi pensamiento he conseguido que la peque:

- Coma mucha fruta y de todo tipo.
- Pruebe muchas cosas más.
- Coma casi de todo.
- Disfruta con la comida.
- Que cuando vamos a un restaurante quiera probar de todo. Podemos ir a todo tipo de sitios que ella siempre esta feliz comiendo lo que le pongas. En mi cumpleaños, reservamos en un coreano. Que bueno que estaba todo, como nos pusimos y que bien comió ¡DE NUESTROS PLATOS! Fue una maravilla verla disfrutar y sonreír. Ya solo llevamos una fruta y el resto, come, de lo que nos pongan a nosotros. En ese sitio vamos a repetir, por que todo lo que pedimos estaba exquisito. Estoy salivando de recordarlo...
- Que coma ella sola. Que orgullosa me siento de esto. Utiliza la cuchara perfectamente, para comer sus galletas con leche en el desayuno, nos pide comer ella solita, el tenedor también lo usa, aunque le cuesta trinchar las cosas a veces... Si es verdad que cuando está cansada nos pide ayuda y yo encantada. Que salga de ella, el decirme que quiere comer solita, me enorgullece un montón. Muchas veces se me saltan las lagrimas y pienso en lo que nos ha costado conseguir estos avances... Cuantas lagrimas y berrinches de las dos... y ahora la veo tan feliz. Las profes se sorprenden por que en cuanto me ve me dice "Que a de come hoy, mamá" y yo encantada le digo el menú. Sus abuelos alucinan "abela, que a hoy de come" les dice Eli cuando llegamos a verlos...
Estoy muy contenta con el avance tan bueno que hemos conseguido. Llegué a pensar en tirar la toalla y ceder en darle lo que quisiera, pero veo que mi tesón ha dado su recompensa y no puedo estar mas satisfecha. Esperemos que Eli siga tan receptiva a la hora de comer y pueda aceptar cada vez más alimentos.

Y tú ¿Cómo consigues que coman de todo? ¿Tienes algún truquillo? ¿Eres de las que no se complican y les das lo que piden? ¿O luchas cada día por que coma lo que hay en la mesa? 

Resonancia magnética cerebral en niña de 2 años y medio: Nuestra experiencia

14 de junio de 2018 Hoy a las 12 de la mañana, nos han citado para hacerle la resonancia a la peque. El martes tuvimos una breve entrevista con la anestesista. Y digo breve por que fueron 5 minutos de reloj... nos preguntó el peso, pero no se cercioró realmente (cosa que me extraño bastante pero bueno, ellos son los médicos) si tenía alergias o algún tratamiento, le hizo abrir la boca y poco más. Nos comentó brevemente como sería la prueba y para casa.
El procedimiento de la prueba consiste en ponerle ponerle gas con una mascarilla, y cuando estuviese dormida cogerle una vía. Como la prueba no es dolorosa no le pondrían anestesia como la que ponen en las operaciones, para dormir profundamente a los pacientes. La vía la cogen por que la peque tiene que estar 6 horas en ayunas de solidos y 4 horas de liquidos, y con la vía le van rehidratando. El ayuno se hace en caso de que le de por vomitar la anestesia.
Tambien hay otra razón para ponerle vía, por si el radiólogo considera que hay que meter contraste.
La resonancia dura unos 45 o 50 minutos, es una prueba larga que a los adultos nos cuesta superar quietos, imaginaos a un niño pequeño. Por eso se les seda, por que sería imposible hacerla despiertos.
Explicado esto, le pregunté si podriamos estar con ella en la resonancia y nos dijo que no. Estaríamos fuera en la sala de espera. Me quedé decepcionada pero no le dí mas vueltas, tampoco podía hacer más. 
Hemos llegado a las 11 y media y teníamos que hacer papeleo en varios mostradores. Nos ha tocado esperar en la sala de espera un rato, hasta que nos han llamado. Teníamos cita a las 12 y hasta la 12:35 no han venido a buscarnos. La espera se ha hecho un poco dura por que Eli estaba bastante revoltosilla. El ayuno lo ha llevado bien. 
Creemos que por que a las 5:30 de la mañana le hemos dado un biberón con cereal... El agua lo ha pedido solo una vez, pero ha entendido bien que no lo podía beber.
Cuando han venido a llamarnos para entrar me han preguntado quien iba a entrar con ella para ponerle el gas y he entrado yo. Me he quitado pendientes y demás y hemos entrado las dos a la sala de la resonancia. Habían 4 o 5 enfermeras y todas muy agradables. Le han dicho a Eli un montón de piropos, y se han presentado. Le han dejado pasar con su inseparable ada. Nos hemos sentado en la lavadora (la máquina de la resonancia) y le han enseñado la mascarilla que tenía un ambú con un osito. La peque estaba mosqueada, con cara seria y no decía ni una palabra. Al final cuando le han puesto la mascarilla se ha enfadado muchísimo y han tenido que sujetarla fuerte. En seguida se ha calmado y se ha dormido. Me ha impresionado un poco como se ha quedado, pero les he preguntado si necesitaban algo más y al decirme que no, me he ido. Las enfermeras me han dicho que lo habíamos hecho muy bien. La niña y la mamá. 
En esos momentos, tengo la sangre fría de aguantar bien lo que sea. Y no he soltado ni una lagrima. Es solo una prueba, todo saldrá bien, me he repetido todo el tiempo. Aun así si tenía los nervios agarrados en el estómago. 
Hemos estado en la sala de espera el rato de la prueba, mi marido leyendo y yo escribiendo esto.
No nos ha dado tiempo a gran cosa más, en seguida la hemos oido llorar a grito pelao'. He entrado a buscarla y mientras la enfermera le quitaba la vía y le ponía un esparadrapo en la mano, Eli se enzarzaba en una rabieta monumental. Ha sido exagerado. He intentado calmarla cantando, llamandola, la he tumbado... pero ella seguía tiesa como un palo, dando patadas voladoras y manotazos. 
Como lloraba muchísimo han llamado al papá. Nada, no había manera. La enfermera nos ha dicho que quería que bebiese agua, para comprobar que no la vomitaba después. Nos ha mandado a la sala de espera pero seguía enrabietada. No quería agua, ni Peppa Pig, ni nada. Ha vuelto a salir la enfermera y y nos ha dicho que lo mismo era mejor que esperásemos en el parquecillo que tenían, que cuando se calmáse bebiése agua y si veiamos que en 10 minutos siguientes no lo vomitaba, nos podíamos ir a casa.
Así hemos hecho. Pero yo he salido escopetada sin escuchar nada. La niña por el camino me ha arreado dos tortas que se me han saltado hasta las lagrimas. Entre la tensión, los gritos y las patadas... no me he dado cuenta de nada. Y por el camino hemos perdido la ada. He dejado a la peque de pie en el suelo y he respirado hondo unas 10 veces... al final cuando ha venido papá, me he ido a buscar el trapito y después hemos visto que estaba en mi mochila. Un caos vaya. Mientras no estaba, Eli le ha soltado a papá otras 4 galletas más. Se ha despertado agresiva la niña, oye.
Al final después de media hora de berrinche se ha calmado, ha bebido agua y nos hemos podido ir. 
Ahora estoy con un bajón de la leche, supongo que los nervios hacen mella. Me quedo con que no han visto nada fuera de lo normal. Aunque no me lo han dicho expresamente... no han tenido que meter contraste y los resultados, dentro de una semana. Pero imagino que si hubiesen visto algo raro nos hubiesen avisado, digo yo.
La peque ha comido muy bien y se está echando la siesta así que hasta el 12 de julio que tengamos cita con la doctora, todo sigue su curso. 
Tengo ganas de volver a la normalidad y si nada lo impide mañana la peque volverá al cole.

Operación Parche

11 de Junio de 2018
Ante la nueva situación, que desde hace una semana estamos viviendo... nos hemos tenido que adaptar a marchas forzadas a lo que viene. La niña más que nosotros. Quizá a nosotros nos afectan más los miedos, los nervios, la incertidumbre... y la peque esta pasando momentos mejores y peores.
Esta muy mimosa, dice a todo que no, se tira al suelo cuando nunca lo ha hecho, esta caprichosa y se enrabieta por nada. Es normal y tiramos de paciencia pero cuando se gasta... sale algún grito del que me arrepiento al instante. Paciencia, me digo.
Del jueves a hoy hemos ido superando las horas como mejor hemos podido. Hemos estado en la óptica y encargado las gafas, que eso ya lo contaré en otra entrada, hemos comprado los parches y el sábado por primera vez los probamos.
Empezamos con los parches por que las gafas van a tardar prácticamente una semana en estar listas... así que de momento y aceptando poco a poco los pasos que tendremos que dar, hemos empezado por los parches.
Cómo conté aquí, la recomendación de la especialista era que la peque llevase parche durante dos horas al día en las horas de más actividad. Tendría que llevarlo en el ojo bueno para que, el que mete hacia la nariz, haga su función y no se le haga ojo vago, que eso sería lo que le hubiese sucedido de no haber intervenido a tiempo.
Hemos comprado de varios tipos. Con y sin dibus. Sin dibujos puedes echar a volar tu imaginación haciendo un dibujo diferente cada día. Estas cosas facilitan que se adapten cuanto antes. Animarles y decirle lo molones que están, también ayuda.
El sábado me levanté antes que Eli y me puse a buscar en internet videos de Peppa pig sobre temática de piratas. Por que le encanta Pepa Pig y solo encontré uno. Pensé que para convencerla de que se lo tenía que poner, no estaría mal... pero tampoco podemos abusar de tablet o móviles. No nos lo han prohibido pero no nos lo aconsejan. Ciertamente utilizamos este recurso en momentos muy puntuales.
Así pues, busque vídeos chulos de piratas,
canciones, cuentos y de repente me salió un tutorial de como hacer parches de pirata con cartulina negra e hilo de goma. Me puse a ello enseguida y mientras papá vigilaba como desayunaba Eli, yo me ponía a fabricar parches para nosotros y para los peluches favoritos de la peque.
Ponerle el parche por primera vez fue difícil. No se fiaba de que no la fuera hacer daño, pero después de darle a elegir el que quisiera por que tenía dibujillos, haber visto el video de Peppa Pig, y visto canciones de piratas con parches, aceptó.  Un poco a regañadientes pero lo llevó con orgullo esas horas. El problemon vino después para quitárselo. 
Estábamos en la calle y ya tocaba retirarlo. Sin pensar demasiado en que sería muy doloroso, tiré pensando que cuanto antes mejor, como con las tiritas... pero la pobre mía lloró desconsolada y estuvo quejandose de su cara enrojecida hasta la hora de la comida. 
Vuelta a otra vez a internet. Como quitar
parches a los niños sin dolor. No salio nada referido a esto, por supuesto... pero si como quitar esparadrapos. Con crema, aceite de bebé o mojando con agua calentita el apósito.
Al día siguiente como habíamos comprado 2 tipos de parches, decidimos usar uno color beig y le pregunté si quería que le pintáse un caracol. Asintió y accedió a pintar un sol y una luna. Se lo puse y no se quejo ni una vez, ni hizo amago de querer quitárselo. ¡Esto funciona!
Al llegar el momento de retirarlo, la pobre comenzó a llorar y retorcerse desesperada viendo la que le esperaba pero le empegotone bien el parche de agua y crema. A los 2 minutos casi salio solo. Y mi peque quedó encantada. "¡No duele!" ¡¡¡Claaaro!!! Hoy hemos elegido uno de perritos y le decía a todos sus muñequitos "mirad hoy tengo perritos". 
Imaginaba que esto iba a ser mas difícil pero estoy sorprendida. 
Parece que escucharle, darle a elegir y tomarlo como un juego funciona.

Ya tenemos este preparado para mañana. El dibujo se lo ha hecho papá por que a mi se me da fatal dibujar...
Llevar el parche es de momento, indefinido y tendrá que aprender a llevarlo también con las gafas, pero para empezar creo que vamos bien. Poco a poco, con paciencia y recursos, vamos superando el trance.
Esta semana será durilla. 
Mañana vemos al anestesista y si da el ok, estaremos listos para la resonancia, programada para el jueves a las 12 de la mañana. 

¿Ha tenido que llevar parche tu hij@? ¿Como le convenciste para que lo llevará? ¿Recurríste a cuentos o a juegos? ¿Recuerdas una buena adaptación?