Nostalgia

Me he puesto tarde a escribir este año. Como alguno sabrá, estoy estudiando para sacarme el titulo de técnico en educación infantil. Hace unas semanas que hice los últimos examenes y como cada fin de curso vuelvo a la carga con el blog. Voy al contrario del resto de bloguers... escribo cuando se supone debería cerrar por vacaciones. Pero ya se sabe. Demasiado tiempo libre no es bueno para mi salud mental por que empiezo a darle vueltas a las cosas y al final acabo como acabo. Mas loca de lo que ya estoy. Por eso intento estar siempre ocupada con muchas cosas. Sé que lo que hago es huir de decisiones que tarde o temprano tendré que tomar pero... de momento voy librándome. Procrastinar lo llaman ahora.

Llevo una semana con un nudo en la garganta... intentando ponerme a escribir y al final todo lo que escribo lo termino borrando. No consigo ponerle nombre a estos sentimientos. Quiero desahogarme y poner en orden los pensamientos para intentar tranquilizar mis emociones... pero acabo dándole al delete todo el rato. Espero que esta vez sea la definitiva. 

Todo va bien. He aprobado, estoy pendiente de terminar el FP este año, y en general todos los objetivos se han cumplido como debían. Llega el verano, hay muchos planes y todos para disfrutar del trabajo duro que hemos hecho durante este primer semestre del año. ¿Estoy hablando como mi marido? Estoy hablando como mi marido. O_O

Prosigo. No somos familia de muchos caprichos pero nuestros viajes son fundamentales para coger aire y seguir hacia adelante. Eso no nos puede faltar. Es nuestra forma de liberarnos.

Y aun asi con todo el trabajo hecho y el verano bonito que se nos presenta... estoy que me da por llorar por las esquinas con todo lo que se viene.
Hoy es un día muy muy especial. Y creo que por eso estoy que ni me encuentro desde que empezó la semana. Tengo un palpitar y unos nervios y un nudo en la garganta... eso ya lo he dicho. I Know.
Total. Que hoy mi pequeña se gradua de estos 2 años en la Escuela Infantil. ¡Tachán!  

Es una autentica chorrada. Si lo veo extracorporeamente, no entiendo como me puede estar afectando tanto esto.

¿Es posible? Va a suceder en un rato... y se me saltan las lagrimas. También sé que estoy así de idiota por más razones. Creo que por tres en concreto. 1. Por que dentro de poco tendré que tomar decisiones sobre si ampliar familia o no. 2. Por el paso del tiempo del que quiero escribir desde hace meses y no lo consigo y 3. Situaciones y cosas que de momento no me apetece explicar.

Todas se relacionan entre sí y son el quebradero de cabeza de estos últimos días.

Por que no decirlo. Siempre ha sido mi talón de aquiles. La puta nostalgia. Me esta machacando. La odio. Cuando llega y se apodera de mi es como si no pudiera ver más allá. No me gusta perder el control con esas emociones. Aplico el pensamiento del "estoy aquí, estamos de paso, disfruta del ahora y de lo que viene y por lo que más quieras no pienses en el pasado por que lo único que hace es fastidiarte el momento presente, que es lo único que te tiene que importar".
Pues nada, aquí estoy boicoteandome como siempre. Es mi deporte preferido además del zumba. 

Me gusta hacer planes y tener proyectos, pensar en el futuro en el que sobretodo aparece la peque, mi marido y yo... vieja y con arrugas. Intentando seguirle el ritmo y dejándola volar. No me gustaría pensar en el pasado y ver que no decidí bien. No me gusta estar así en esa disyuntiva. Con el tiempo pisadome los talones, por que seamos claros esto va demasiado rápido y yo no lo estoy asumiendo bien. De eso estoy segura.

Es posible que no este llevando muy bien que mi hija crezca. Es posible. Si.
La que creía que esas cosas no le afectarían... me doy cuenta de que soy como la mayoría. La que hace 3 años quería que la peque hiciese más cosas para disfrutarla más... y como siempre no supe valorar el bebé que era. 

Tampoco ayuda que mis amigos acaben de tener una niña que es... tan pequeña y bonita que la querría abrazar, raptar y quedarmela para mí.
Los veo tan bien, tan a gusto con su pequeña que los envidio SANAMENTE por que soy incapaz de disfrutar del maldito momento... y aquí estamos. A falta de unas horas para ver a mi hija en su festival de graduación con sus 3 años y medio que me están volviendo loca de alegría. 

Que asco de nostalgia materna. 

Pues eso. Que así están las cosas. Que estoy entre triste y contenta. Por que una etapa se acaba y la vida va tan rápido que no soy capaz de disfrutarlo al máximo. Y en septiembre será mucho peor... más responsabilidades, mas corre de aquí para allá y a la que me doy la vuelta mi hija esta en primaria y yo me he hecho mas vieja.  Y ella una personita mayor. 

No quierooooo... 

Espero pasarlo genial en la graduación que así será. Me comprometeré a grabar este momento en mi memoria y recordarlo con cariño y nostálgia. Mucha. Asquerosa. 

Y vosotros ¿Os habéis sentido así alguna vez? ¿Qué pensamientos tenéis para sobrellevarlo? Seguro que me ayuda un poco leerlos. 

Comentarios machistas, la punta del iceberg

El martes como conté en twitter, un vecino le soltó a mi hija "si estaba en esos días" por que no paraba de llorar.
Resulta que mi hija es muy perfeccionista a sus 3 años y lloraba por que no se había puesto bien las zapatillas aunque en mi opinión estaban bien puestas... pero esa es otra historia.
El caso es que salimos al rellano, llegabamos tarde al cole y la niña no paraba de llorar y gemir. El vecino salió con su hija de un año más que la mía y mientras cerraba su puerta le dijo "¿que pasa que estas en esos días?"
Más allá de este comentario totalmente machista y asqueroso a una niña de 3 años con su madre delante y con su propia hija también presente (4 años) lo que me fastidia es no haberle contestado. Cada vez que évoco la escena me reprendo a  mi misma por no decir nada. Por correr un tupido velo...

Después de eso empecé a reflexionar sobre el por qué de mi actitud pasiva. Y llegué a la conclusión de que no nos han enseñado a defendernos ni a contestar ante esos comentarios tan desafortunados. O por lo menos yo no he tenido herramientas para enfrentarme a eso de manera asertiva e inteligente. 
También pienso que cualquier cosa que hagas o digas estará mal. Si contestas es que eres una loca con la piel muy fina y ya te meten en el saco del extremismo... Si no contestas... pues te tragas gente así, te quedas con cara de idiota. Tontos tiene que haber en todas partes. Uno más...

A todas nos han dicho alguna frase machista de ese tipo. Es más habitual de lo que creemos. Esta tan metido en el colectivo social masculino, que lo dicen de broma y no piensan en las consecuencias ni en la barbaridad que representa. Acusar despectivamente a una mujer por que  llora o está enfadada por que esta en esos días es reirte de su capacidad de tener hijos. Y ese señor esta casado con una mujer que ha gestado y dado a luz a su propia hija y que algún día pasará por el puto trance de tener la regla. Muy loco todo.

Esa misma mañana le conté a mi marido lo que había pasado. Evidentemente le pareció fatal. A él no se le ocurriría decir una burrada de esas dimensiones. Estuvimos conversando sobre el tema y le comenté que me sentía mal por no haber contestado. Y el "no merece la pena" apareció. Me fastidió. Por que en el fondo muy a mi pesar pienso que tiene razón. Para qué discutir con el hombre de las cavernas al que para mi desgracia me iba a encontrar muchos días en el rellano de mi casa. 
Pero no he podido evitar escribir esto para visualizar la realidad que vivimos muchas diariamente. Esto solo es la punta de iceberg. Por que si ya le dicen eso a una niña de 3 años... que no le dirán cuando tenga 15 o 20 o 30.
No puedo evitar sentir una pena tremenda por mi hija y por cada noticia que veo de machismo, de comentarios de este tipo, de violencia contra la mujer por parte de los hombres... da tanto miedo...

Como siempre digo, esto es una cuestión de educación, no solo los coles educan. Hablo de responsabilidad como padres y madres. Si nos pusieramos en serio con esto sería el inicio de un cambio muy necesario. Hay que inculcar igualdad de género en niñas y niños. Hay un montón de recursos... cuentos, vídeos... pero creo que lo importante es dar ejemplo. En la acción y sobretodo en el lenguaje. La primera que mete la gamba aveces, soy yo. Lo tenemos tan inculcado que es muy difícil darse cuenta cuando estamos hablando.
Por eso a patir de ahora, me propongo mejorar en ese aspecto, voy a intentar tener más cuidado con lo que digo... si por lo menos puedo sacar algo bueno de ese desafortunado comentario algo habremos ganado. 

Feliz día de la mujer a todas y todos.

¿Te han dicho a tí o alguna mujer cercana a ti alguna frase machista? ¿Respondiste? ¿o te quedaste planchada? 

Incertidumbre

Recurro a mi rincón como siempre para sacar la desazón y dejarla ir. Asumir y seguir. A veces lo necesito y por eso estoy aquí.

Volvimos a consulta por el estrabismo de la peque. No ha perdido visión durante este tiempo y la doctora quiso dilatarle los ojos para ver si había que graduar las gafas. Y así fue, le ha subido la hipermetropía un poco en cada ojo, asi que había que cambiar los cristales.
En día y medio los tenía puestos. La doctora nos remitió de nuevo a consulta para revisar si con la graduación correcta no metía el ojo.
Y volvimos a consulta. Antes de entrar, ya intuimos que las cosas iban a cambiar de nuevo.

Hasta ahora, la hoja de ruta era volver a pinchar botox en el ojo afectado, ver el resultado y si no se solucionaba, operar a los 4 o 6 años.
Al cambiar la graduación de los cristales (decisión que tomó la doctora en el último minuto y sin argumentar apenas) y ver que esto ha funcionado nos hemos quitado de encima una intervención (en la que ella no cree) y la sedación que tiene riesgos... 
Pues deberíamos estar contentos. De hecho la mujer lo comunicó como un éxito pero... nosotros nos quedamos que no sabíamos ni que decir... No, por no pinchar. Por el cambio de opinión.
La primera doctora opinaba que había que confiar en el botox y llegó a pinchárselo una vez. Esta nueva doctora nos comentó que había muy poca efectividad en este medicamento. Y yo ahora... me siento estafada. Por que ya sabía que esa mierda (perdón) no iba a funcionar y pasamos por una intervención a sabiendas que su efecto era transitorio. Mi hija ha seguido metiendo el ojo como el primer día.

Y ahora cambiamos de doctora, le gradua la vista y decide quedarse como estamos e ir haciéndole revisiones cada pocos meses.
No se como tengo que sentirme. ¿Contenta? Si, por que no tiene que pasar por esto de momento... Pero ¿y ahora que va a pasar? ¿Se queda así para siempre?

Pues nada, dice que en unos meses volvamos. Que ella opina que con graduar la gafa es suficiente. Que si vemos sobretodo, que de lejos comienza a meter el ojo con las gafas que volvamos. Que si vemos que por la noche o estando con fiebre lo mete un poco es normal por estar cansada... que fijando la vista de cerca si lo va a torcer un poquito pero es normal.
No daba crédito la verdad... y pensar que hace meses  podíamos haber evitado un pinchazo por graduar... no paro de darle vueltas.
Prengunté que iba a pasar en un futuro, por que no me estaba creyendo que esto se quedara así.
En primer lugar la hipermetropía puede subir, a veces en niños pequeños sube mucho hasta que crecen y, o se estanca con 5 o 6 dioptrías o va bajando. Si baja, el ojo no necesita acomodar tanto y no se giraría hacia dentro. Poco a poco dejaría de haber estrabismo.
Por primera vez he entendido que lo que a los médicos les importa es la visión de la peque. Y lo secundario para ellos es el estrabismo.
Pero con la otra doctora tanto hablar del botox, me daba la sensación de que lo importante eran los músculos del ojo. Entre una doctora y otra hay un abismo de opinión y de trato...

En el caso contrario, si la niña sigue metiendo el ojo aun graduemos la gafa, si que habría que pensar en operación. Y aquí ha venido lo gordo. Ellos operan según el grado de hipermetropia de los niños, así que aunque la operen puede seguir torciendo los ojos si no lleva gafas, de por vida.

Se me ha venido el mundo encima. Esto no se va arreglar nunca. Cosa que la primera doctora había dado a entender si se solucionaría el problema.

Y aunque no hay que volver a quirófano de momento por que con la gafa se soluciona repito, de momento, estoy triste por que la peque en cualquier momento puede volver a meter el ojo con la gafa puesta o volvemos a revisión y nos dicen que sí hay que pinchar. El caso es que seguimos con la incertidumbre. Esto no se acaba. Tendrá que vivir con ello toda su vida. Con lo que representa un defecto visual para su aprendizaje, para su vida social... y tengo miedo por ella. Y por la sociedad en la que vivimos.
Tengo miedo de no tomar buenas decisiones. De no escoger el cole adecuado, de que la hagan daño, de que empeore.

Estoy cabreada por que una doctora dio a entender que habría un final feliz y ahora no hay final. Simplemente ver la vida pasar y pedir por que no empeore. Me angustia pensar que podemos hacer mas y no lo estemos haciendo... 

En fin. Que se aprende a vivir con estas cosas pero yo tengo un cúmulo de sentimientos encontrados que no se ni que hacer con ellos. A ver si van pasando los días y voy viendo las cosas de manera más positiva por que no hay manera.